Mis inicios en Reiki

Hace algunos años andaba buscando algo que hacer con mis manos… Era una época de altibajos y de muchos cambios. Necesitaba algo que hiciera saltar mis resortes y acceder a un nuevo nivel de comprensión, un salto cualitativo en mi vida. Pero los muchos cursos que hacía y la buena voluntad no parecían estar dando resultado. Mi vida laboral seguía siendo un caos y algo en mí parecía estar atrapado, ahogado. Mi creatividad permanecía dormida, en una especie de limbo.
El Reiki llegó a mi por casualidad, mejor dicho, por una serie de casualidades. Poco después supe que el Reiki es un camino que te sale al encuentro, quizás cuando es el momento adecuado o después de haber sintonizado bien con su “onda”. Algunos autores y maestros de Reiki dicen algo así como: “Es el Reiki el que te llama, tu no llamas al Reiki”. Claro que en ti está la libertad de responder a esa llamada, como sucede con todos los caminos de autorrealización.
Una amiga me ofreció una sesión de Shiatsu  para calmar el estrés y me habló del centro donde había estudiado esta otra terapia. A los pocos días cayó en mis manos “por casualidad” un panfleto sobre el Reiki. Un centro cultural de mi barrio ofrecía entre las técnicas corporales un “Curso de Reiki”. Me sentí movida por la curiosidad, y busqué información en libros, en internet… Todo lo que iba aprendiendo sobre el Reiki iba encendiendo la llama en mi más y más…
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Me apunté al curso, pero éste se anuló por falta de “quórum”… Entonces ya sabía que era importante conocer al maestro de Reiki antes de tomar clases y dejarse llevar por la intuición antes de elegir a uno.
Yo sentía cada vez con mayor urgencia que debía explorar esa senda… Y me desesperaba no encontrar maestros que pudieran iniciarme. Incluso hablé con la maestra de Reiki del centro cultural, y me dijo que me iniciaría “en segundo grado”, porque más o menos “ya estaba familiarizada con el trabajo energético si había hecho yoga” (llevaba practicándolo unos tres años, más o menos). En ningún caso me dijo de iniciarme en primer grado, cosa que me extrañó mucho, pues por lo poco que había leído ya sabía que era importante no saltarse etapas o grados en las iniciaciones Reiki… Cuando me entrevisté con ella supe en seguida que NO ERA LA MAESTRA que yo estaba buscando.
Justo cuando había perdido la esperanza de encontrar un buen maestro, mi amiga me llamó para decirme que ese mismo fin de semana se celebraba un seminario en primer grado de Reiki en el Centro donde ella había hecho Shiatsu.
Y así fue como conocí a quien sería mi maestra en primer grado de Reiki, enfermera de profesión y titulada en medicina china. El Reiki me había salido al encuentro…
Mi primera maestra Reiki me dijo: “En cinco años tu vida cambiará radicalmente”. Aquel comentario, que en principio me provocó cierto escalofrío, se ha confirmado con el tiempo felizmente. Mi vida dio un vuelco progresivo y en cinco años casi todo en mi vida fue diferente. Sólo lo auténtico de la Estel del pasado sobrevivió… Y ahí estamos, en el camino…
Pero, “¿qué es el Reiki?” Supongo que algunos de los que habéis llegado hasta aquí lo conoceis. Otros no o os suena vagamente.
En esencia, el Reiki es un antiguo método de sanación que consiste en imponer las manos sobre el paciente para estimular su capacidad autocurativa. Y también es mucho más que eso… Es un camino transformador. Y aun no puedo describirlo en su plenitud diciendo esto.
Reiki es una terapia redescubierta en el siglo XIX por el doctor y profesor de teología japonés Mikao Usui, basada en la imposición de manos por parte de un terapeuta sobre el paciente. Redescubierta, porque la tradición del Reiki se remonta 2.500 años en la antigüedad, y ya está recogida en los Sutras Sánscritos.Diane Stein, en su libro Reiki Esencial, describe magníficamente el proceso de gestación y las etapas que ha vivido esta tradición sanadora desde el principio de los tiempos. 
Usui “rebautizó” esta terapia con el nombre de Reiki, palabra japonesa compuesta de dos sílabas:
Rei= Energía Universal.
Ki= Es la parte del “Rei” que fluye a través de todo lo que vive, es decir, es también nuestra energía vital propia. En las diferentes tradiciones esotéricas y religiosas, el “Ki” ha recibido otros nombres, como “prana” (para los hindúes), “luz” o “Espíritu Santo” para los cristianos, “chi” para los chinos, o también “bioplasma” o “bioenergía”.
Reiki se traduciría así como “Energía Vital Universal”. En Reiki estamos hablando de una sencilla transmisión de energía, normalmente en forma de calor –aunque no siempre- a través de las manos de un “iniciado” en Reiki, según el método de alineamiento desarrollado por Mikao Usui y sus continuadores.
 
La sencilla imposición de manos es un acto instintivo en los seres humanos en busca de consuelo y curación.
Ante una sensación dolorosa, lo primero que hacemos es llevarnos las manos al lugar afectado. Muchos recordamos cuando éramos niños la calma que nos producían las manos maternas sobre nuestra frente cuando estábamos enfermos. El tacto humano transmite calor, consuelo y poder curativo. El devenir de la vida, los estados mentales y emocionales y las creencias “taponan” el conducto del Reiki y hacen que esa capacidad se pierda o se consuma con el tiempo. Muy pocos la conservan de manera natural. La maternidad -o la paternidad- estimula esa capacidad por el vínculo amoroso que establecemos con los hijos en muchos casos.
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El método Usui Tradicional busca redescubrir el  poder innato en todos los seres humanos de sanar a otros y de autosanar. Este camino de redescubrimiento pasa por una “limpieza energética” del canal por el que discurre el Reiki  y consta de tres etapas o grados. En cada grado, al iniciado se le permite el acceso a ciertos símbolos Reiki y se va afinando la manera de imponer las manos y nuestra sensibilidad para captar los cambios en los flujos de energía que se trasmiten.
Os parecerá casi mágico, y realmente a mi me lo pareció en mis primeras experiencias. Siempre digo que hay que probarlo para poder hacerse una idea completa de lo que el Reiki es. La posibilidad de escoger en qué grado del método nos sentimos cómodos -hay quien prefiere practicar siempre desde un Grado 1, y esto está bien- hace que el Reiki se adapte a nuestras necesidades y a la capacidad de recibirlo y de darlo que cada uno tenemos.
Os hablaré próximamente del sistema de grados de Reiki…
Feliz semana!
Estel

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22 respuestas a “Mis inicios en Reiki”

  1. Siempre me ha parecido muy interesante todo lo que tiene que ver con las energías. Hace muchos años una amiga hizo un curso de reiki y me explico un poco de que trataba, me parece una disciplina muy interesante. Algún día me gustaría acercame un poco más.. esperare la oportunidad. 🙂

    Felicidades por tu nuevo blog, me encanta!! Un abrazo linda!

    1. Hola Kath! No dudes en que la oportunidad se presenta cuando más lo necesitas. Cualquier día de estos organizamos una sesión! 😉 Un abrazo y gracias por tu visita, guapa!

  2. No conocía lo que era el Reiki y me ha parecido muy interesante. Además, me ha encantado el amor y el cariño que trasmites al contarlo. Me quedo esperando a que nos cuentes más cosas sobre el Reiki y poder conocer un poquito más.

    1. Encantada de poder seguir explicándote, Netikerty! Gracias por tus cariñosas palabras.

  3. Qué lindo post y qué bien explicado de qué se trata el Reiki.
    Una vez me estaban haciendo masajes y la chica que me hacía me puso las manos en la cara pero sin tocarme, la sensación fue rarísima, mucha energía, algo completamente distinto y ella me explicó que eso era Reiki. Desde ese momento me quedaron ganas de probar con alguien que haga solo Reiki, lo tengo pendiente.
    Gracias por compartir esta experiencia. Te mando un beso!

    1. Entonces tenemos una sesión pendiente, Caro! ? Conozco esa sensación que explicas, la primera vez que noté que me tocaban unas cálidas manos -cuando, efectivamente como cuentas, todavía no las habían colocado físcamente sobre mí- fue en una sesión en grupo. Fue una de las experiencias más intensas e inolvidables en Reiki que he tenido. Gracias por explicar tu experiencia aquí! Un beso!?

  4. Gracias a ti he descubierto esta disciplina, por darle un nombre, y me pica siempre más la curiosidad. Como bien dices, es importante elegir al maestro o tratar de conseguir el que más se adapte a uno, fundamental creo en todas estas disciplinas. Una de las razones por las que el yoga y yo no terminamos de congeniar tampoco. Me encanta tu nuevo blog además,muy diseño precioso. Un besote.

    1. Gracias por tus palabras, Karla! Iré ilustrando un poquito mas sobre el Reiki en los sucesivo y espero dar una imagen más completa de lo que significa y su utilidad para nuestro bienestar. Encantada de tenerte aquí, Karla!

  5. ¿Qué tendrán las manos, que siempre vienen a nuestro encuentro?, el trabajar con ellas, el trabajo manual, el contacto con las personas, o simplemente con las cosas, siempre hace que conectemos mucho más con el mundo. Yo me inicié en grado 1 por una amiga, pero la verdad es que nunca sentí la llamada, pero me alegra saber que te encuentras en el camino. Un abrazo

    1. Me alegra encontrar personas iniciadas en los diferentes grados. Como he comentado antes y seguro sabrás por tu primer grado, una de las cosas que me atraen del Reiki es que puedes reconectar con el en cualquier momento. Asi que cuando lo necesites, ahí estará. Un abrazo, Raquel!?

  6. Realmente conocía muy poco del Reiki, creo que vagamente había leído un par de cosas en internet, pero después de leer tu historia, me ha entrada curiosidad de conocer mucho m sobre el tema.

    Muchas gracias por compartir! Saludos!

    1. Te animo a seguir entonces la serie sobre Reiki que he iniciado. Encontrarás mucha más información proximamente. Espero que lo disfrutes. Gracias por tu visita, Maybelline!?

  7. Yo necesito una sesión de Shiatsu jejeje. Empece a conocer el Reiki uf!! Cerca de 21 años, mi mamá se estaba preparando y tomando clases, entre Reiki, Yoga pero la vida decidió otros planes para ella… y siempre se nos quedo presente eso de sanar con las manos. Y todas las cosas pasan por algo, así que seguro el Reiki llego a ti en el mejor momento y sobre todo con la persona indicada. A seguir aprendiendo lo que nos compartes. Un abrazo!

    1. El Reiki nunca se aleja de nosotros, en todo caso somos nosotros los que lo “aparcamos” por momentos… Lo bueno es que siempre puedes reconectar con él. Gracias por tu visita, bella Noemí!

  8. Hola, que interesante tu post. Hace muchos años conocí a una persona muy especial que hacía Reiki. Creo que ahora es una persona muy conocida en la isla imparte cursos creo. La vida nos llevo a cada una por su camino e imagino, qué tal vez, no era el mío en ese momento de mi vida. Soy una persona bastante interesada en todo lo que tenga que ver con la energía, porque soy muy sensible a ella. Me parece súper interesante el Reiki y pienso que si tengo que conocer más sobre él fluirá en mi vida. Estupendo post.

    1. No dudes que así será, Mercedes! El Reiki no deja de fluir, especialmente hacia las personas como tu, abiertas a tal posibilidad. Un abrazo!

  9. Me ha gustado mucho tu manera de explicar tu experiencia. Yo no he tenido nunca contacto con el Reiki -lo más “esotérico” que hago es mindfulness- así que estoy deseando ir conociendo más sobre esta técnica y descubrirla de tu mano. Un abrazo.

    1. Hola Yolanda! Reiki está en la esfera del Mindfulness, porque son técnicas tanto de sanación como de autonocimiento… ¡Aunque no tienen nada de esotéricas! Quizás si que tratan una parte de nosotros poco conocida o al menos poco estudiada por la ciencia convencional. Pero eso no significa que no se haya tratado de entender sus mecanismos. De hecho, ya existen estudios sobre Reiki y sobre su repercusión sobre pacientes en hospitales donde se está utilizando como complemento a las terapias convencionales. Espero que disfrutes igualmente del Mindfulness, Yolanda! Un abrazo!

  10. Hola Estel más o menos sabía que era el Reiki, pero en tu post he conectado mejor con el significado y me ha venido un recuerdo que casi había borrado, lo cual te agradezco enormemente. De pequeña mi abuelo materno, un amante de los animales, tenía casi de todos en su masía, bien pues un día me explicó que él curaba a los caballos poniéndole las manos y utilizando el calor que ellas desprendían y recuerdo que me quedé hipnotizada con aquel comentario y le invité a explicarme más y me contó un montón de situaciones en las que había curado animales con esa técnica yo pensaba que inventada por él, ja, ja.

    Un Beso Enorme.

    1. Pues ya ves, Xènia! Seguramente que tu abuelo ya era todo un “Reiki Master”, sin saberlo. O al menos, no le había puesto este nombre. Reiki es una palabra japonesa porque fue un japonés quien la “rebautizó”, pero él no la descubrió ni la inventó, se limitó a constatar que esta forma de sanación ya existía en lo más remoto de la memoria colectiva. Hoy en día se utiliza el Reiki con animales y plantas, con resultados asombrosos. ¡Los caballos de tu abuelo eran muy afortunados! Un abrazo, Xènia!

  11. Hola! Que gusto leer tu nuevo blog! Hace 3 años buscando una forma de ayudar a mi mamá que estaba enferma encontré el Reiki y recibí la sintonización de Grado 1; ahora me ayuda cuando enfermó o me siento muy cansada. En verdad es algo mágico. Me gustaría seguir adelante con mi preparación, pero por el momento no se ha dado; sé que cuando esté lista aparecerá el siguiente curso.
    Espero seguir leyendo tus artículos acerca de esta maravillosa disciplina 🙂

    1. Hola, Angélica! Qué bien que has compartido tu experiencia con el Reiki! Me encanta escuchar cómo les ha ido a otras personas utilizándolo y cómo ha cambiado sus vidas. Yo también lo utilizo para autocurarme, especialmente para calmar el estrés y para dolores localizados. También me ha ayudado a conciliar el sueño esos días en que la cabeza parece no querer parar. Me encantará que sigas viniendo por aquí y compartiendo tus experiencias. Puedes estar segura de que en el momento en que estés preparada, el maestro o maestra aparecerá para que continúes tu formación en el Reiki. Ya sabes que es así: el Reiki siempre te sale al encuentro. Un abrazo!

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