Diario de Gratitud

Foto: Ben White

Dice el maestro budista Haenim Sunim en su libro  “Aquello que solo ves al detenerte”: “Cuanto más agradecidos, más felices somos. Y es que la gratitud nos ayuda a ver que todos estamos conectados. Nadie se siente como una isla cuando nos sentimos agradecidos. La gratitud nos despierta a la verdad de nuestra naturaleza interdependiente.”

Hoy deseo hablarte de la Gratitud como práctica espiritual. Lo primero que voy a decirte es que si bien estoy de acuerdo en que no hay atajos únicos, ni fórmulas secretas, ni varitas mágicas que concedan la Felicidad (entendiéndola como un estado de Bienestar del Ser), sí existe una especie de medio de transporte que nos deja a una cómoda distancia de ella. Ese medio es  la Gratitud Sincera. La buena noticia es que existe una extensa red de paradas donde te puedes subir a ella. ¡Y el billete es gratuito!

Por supuesto, practicar de manera auténtica la Gratitud no es algo sencillo. Pero como práctica, mejora en cada nuevo intento. Además, he comprobado personalmente que se obtienen resultados inmediatos tan solo decidas iniciarla.

Como comentaba en una anterior entrada sobre el Hygge, el disfrute de las cosas sencillas que componen nuestro instante presente está íntimamente ligado a sentirse agradecido por ellas…Y sentirse agradecido va más allá de la frase educada al recibir un obsequio o regalo. En realidad, tiene poco que ver con esto. Tampoco es un acto de comparación con la situación más difícil de nuestros hermanos. “Gracias porque al menos estoy mejor que Fulanito... Gracias porque podría ser peor…” ¡Nada de eso!

La verdadera Gratitud es un reconocimiento, una toma de conciencia del momento presente como ÚNICO y la apreciación de todo lo que llena ESE ESPACIO. Incluye aquello que tenemos, pero sobretodo, aquello de lo que gozamos (que puede ser poseído o simplemente prestado, por así decirlo). También es el reconocimiento a nuestra naturaleza “disfrutona”, a ser capaces de apreciar, de actuar como detectores de la belleza, dentro y fuera de nosotros. De esta manera, elevamos nuestra autoestima al tiempo en que nos deleitamos con aquello que nos es dado. También podemos darnos cuenta de que los “espacios vacíos” de nuestro ser y de nuestro mundo son caminos por recorrer o, quizás, ideas innecesarias y obstáculos que afortunadamente han sido retirados de nuestro alcance.

Como afirma Haenim Sunim, ser agradecida no sólo será algo bueno para ti, sino para los demás: serás más feliz no sólo porque serás más capaz de disfrutar de la vida, sino porque estarás más conectada a los demás. La Gratitud hace crecer la indulgencia  y  la generosidad en nosotros, tendiendo puentes y estableciendo vínculos con otras personas.

Foto: Carli Jeen

Te propongo un Diario de Gratitud como herramienta práctica hacia tu propio Bienestar. Se han realizado estudios sobre personas que llevando un Diario de Gratitud semanal mejoraban en muchos aspectos de su vida: disminución del estrés, mejora del sueño, sentimiento de autorrealización, mayor lucidez, mejora del estado de salud en general.

Mi propuesta es la siguiente:

  • Toma un cuaderno bien bonito, vas a relacionarte con sus páginas de manera habitual así que ha de ser algo que te apetezca abrir, tocar, escribir y decorar.
  • Elige también un buen bolígrafo, o un lápiz, o una pluma que te encante.
  • Marca un día a la semana -puede ser en domingo, o en lunes, o cuando aprovechas para repasar tu agenda semanal…- para dedicarle un par de minutos al diario. Idealmente este ejercicio es aun más potente si eres capaz de hacerlo cada noche antes de acostarte, pero para comenzar mi consejo es que lo hagas “en pequeño” y después, si te sientes cómoda y eres capaz de mantener la regularidad, aumentes la frecuencia.
  • Escribe la fecha y a continuación enumera las cosas por las que te sientes agradecida ese día, aquello que has apreciado y te ha hecho contemplar la belleza, disfrutar de tus sentidos o conectarte con otros. Puedes agradecer también aquello de lo que te has desprendido, cosas que afortunadamente han desaparecido de tu experiencia para aligerar tu carga y renovarte. Fácilmente podrás encontrar un par de cosas o tres cada día, idealmente serán cinco. Un ejemplo: “He sido capaz de hablar un par de frases en público, está muy bien para empezar. Me siento agradecida”. O un sencillo “Gracias por el valor de hablar hablado en público hoy”.
  • Pon tu Diario de Gratitud a mano o en lugar bien visible. Así lo tendrás al alcance cuando te pongas a escribirlo y también podrás releer sus páginas cuando se te antoje, especialmente aquellos días en que necesites un “chute extra” de ánimo.

La sensación que obtendrás ya desde el primer día será cuando menos agradable y en poco tiempo, verás como tu mirada hacia la realidad se amplía y tu “felicidad de base” (tengo que hablarte de este concepto en otro post…) aumenta y se consolida. Muchos aspectos de tu vida se transformarán y mejorarán.

¿Qué es lo que he hecho para sentirme mejor?, te preguntarás. Decir “Gracias” a menudo. Eso es todo (y no es poco…).

Haz la prueba y me cuentas. Me encantará leerte.

¡Que tengas una feliz semana!

 

 

 

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2 Replies to “Diario de Gratitud”

  1. Me encanta la reflexión y sobre todo esta frase: “La Gratitud hace crecer la indulgencia y la generosidad en nosotros, tendiendo puentes y estableciendo vínculos con otras personas.” No puedo estar más de acuerdo en que la gratitud (sincera) nos ayuda a ser mejores personas y más felices 🙂 Un abrazo muy fuerte y feliz verano!

  2. Que post más interesante y bonito 🙂 Estoy muy de acuerdo con tus palabras. Me parece no agradecemos lo suficiente y tiene tantos beneficios hacerlo. Cuando yo lo hago me siento muy bien conmigo misma y con el entorno. Me encanta el ejercicio que propones, lo voy a intentar! 🙂
    Un beso grande!

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